miércoles, 13 de agosto de 2008

Orwell, fallaste de 24. Un nuevo ataque de los predigitales


Si a vd le cuentan que en la UE están preparando un paquete de medidas sobre telecomunicaciones le parecerá normal, para eso les hemos votado y pagamos sus presupuestos. Temas técnicos sin duda, muy complejos para que yo como ciudadano alcance a medir o a valorar sus efectos. (imagen de http://www.laeuropaopacadelasfinanzas.com)

Pero si le dicen que en su ordenador o su teléfono móvil habrá software (spyware) que cogerá sus datos, analizara como utiliza la red, por donde navega, etc y se lo enviará, no ya a las fuerzas de seguridad bajo el mandato de un juez, sino a una entidad privada, posiblemente le inquiete algo más. (Ya no será el único que sepa que visita esas webs cachondas :-D)
Si además le dijeran que ese paquete de medidas autorizaría que todo contenido digital que vd utilice deba pasar antes por un filtro (DRM) para que le autoricen su 'legalidad'. Por cierto un filtro que tampoco será de una entidad pública sino privada y que posiblemente no será gratis. (Si posiblemente tendrá que pagar por que le controlen. Aunque no lo sepa, es posible que ya lo haya pagado a través de algunos sistemas operativos, bien en dinero o en problemas).
A lo mejor ahora ya está inquieto de verdad.
Y si finalmente se entera que medidas de esta trascendencia se han querido introducir 'de tapadillo' a última hora en el debate de dicho paquete de medidas, pues ya parece que alguien está jugando con nosotros. Los lobbies beneficiados quieren instalar el gran hermano en el 2008, no en el 1984, a costa de nuestras libertades y de nuestros bolsillos.

Me explico, la propuesta es equivalente a que vd tenga una cámara grabando todo lo que hace en su casa por si en algún momento se dedica a copiar camisetas de marca, por ejemplo. Y además las personas que verían su casa no serían policías, sino un servicio privado para defender a los legítimos productores de camisetas.

La justificación (como siempre) es la lucha contra la utilización de contenidos digitales con licencias restrictivas. Curioso mecanismo. Tal vez alguna otra sugerencia podría ser más eficaz y desde luego mucho menos intromisiva.

Es legítima la preocupación tanto de los fabricantes de camisetas como de contenidos digitales, pero de ahí a insmiscuirse en las vidas privadas hay un salto que se me antoja injustificable. Y es que en este nuevo mundo digital deberemos adaptarnos a nueva realidades con enfoques nuevos, no con enfoques predigitales.